Cena de Rol( La fantasía)

Cena de Rol( La fantasía)

La Espía
Mi trabajo a veces es aburrido, pero no siempre es pasar horas y horas en un coche observando y haciendo fotografías, hay veces que el trabajo es muy placentero; y creo que esta vez va a ser una de ellas.
Enfundo mi pequeña, mi Magnum del 22, esa que me regaló mi padre cuando me gradué en el CNI. Es una arma perfecta, manejable, con retroceso corto y además muy fácil de esconder en mi pernera.
Esta misma mañana me han pasado el expediente con toda la información en el KA, yo pertenezco al K6 uno de los grupos operativos con agentes especializados para estos casos.
Una nueva misión me hace transformarme otra vez, de nuevo y como siempre tengo que enfundar mis piernas en seda negra, liguero y bañar mi piel en un sutil aroma que embriaga desde el principio a quien tengo que seducir esta vez…
Me tengo que infiltrar como “topo” en una pequeña organización que maneja un caballero de lo más enigmático, en sí tengo la invitación de la cena que prepara para este fin de semana, en ella yo haré el papel de una de sus invitadas, lógicamente él no conoce a la mujer, nos hemos asegurado de ello y yo iré en su lugar. Mi nombre en esta trama será Judith de le courd; no acabamos de saber qué tratos tiene con el caballero, pero si me envían a mí, es porque algo gordo se cuece. Sé que irán dos invitados más, una elegante y preciosa millonaria y su acompañante, un gigolo contratado por la mujer, algo de lo más extraño pues no creo que esa belleza tenga que contratar a nadie para ser su compañía a no ser que sea que el tipo sea un dios en la cama ¡Mmmm, eso puede ser interesante!
Me he pasado el día haciendo averiguaciones, sobre ellos, La millonaria, el Gigoló y el anfitrión, algo huele mal, sobre todo por parte del que organiza la cena, observo sus fotografías; ella castaña, elegante, labios carnosos, un cuerpo trabajado y escultural. El gigoló es fácil de entender por qué lo ha contratado, con tal miembro hasta lo contrato yo- tantos meses en una misión secreta como monja creo que me afectado el cerebro y otras cosas- Pues me ha excitado ver las fotos que usa el gigolo en su web, hay que reconocer que sabe vender bien sus atributos y por último el enigmático anfitrión, mirada penetrante, porte elegante, me hacen sentir una extraña atracción este grupo, creo que será divertido jugar con ellos…
Los investigaré uno a uno a fondo, muy a fondo… durante de la cena.
Pero esta noche tengo que ir a ver a mi informador al club, además creo que me irá bien salir un rato y sobre todo disfrutar un poco de mi cuerpo antes de la esperada velada…
Así que me dispongo a pasar una noche movidita, no todo puede ser trabajo, ya me centraré en estos tres el viernes; ahora toca “séduire avec mon regard lascif …”
El local está lleno de la misma gente de siempre, en la barra con un vaso de su Bourbon se encuentra Mikel, mi informador, me acercó hacía él sin dejar de observar alrededor en busca de una presa que sacie mis ganas de sexo esa noche, unos meses atrás habría acabado follando con Mikel en el hotel de al lado, pero desde que mezcló sentimientos y se sinceró conmigo reconociendo que estaba enamorado de mí, la cosa entre nosotros ha cambiado, sinceramente no le quise hacer daño, pero no soy mujer de la cual nadie se pueda enamorar, siempre la cago, no sé llevar una relación “normal” esa tendencia que tienen algunos a intentar “gobernar” mi carácter me saca de quicio y me acabo cansando de que me quieran cambiar- ya bastante me cuesta a mí misma conocerme- para que vengan otros a opinar sobre lo que debería de hacer o no…
Mientras Mikel me está dando la última información que ha averiguado, me viene una fragancia que me envuelve, un olor amaderado, varonil que me provoca un cosquilleo en la entrepierna, me gustan esas esencias que penetran tanto que te provocan que te gires para ver esa persona; y eso hago, dejando a Mikel hablando solo…
Su rostro anguloso, sus labios carnosos y su tez morena me dejan embelesada, es alto, atractivo que es lo que más me gusta de un hombre, una mirada limpia y transparente pero a la vez morbosa que se cruza con la mía, me observa de arriba abajo y me sonríe de manera socarrona- Mmmmm, le gusta jugar- Y eso hace que me excite, aún más, vuelve a beber de la copa y yo me giro cuando Mikel reclama mi atención… Pero no puedo dejar de pensar en ese tipo y en su boca en mi sexo…
La noche pasa y el juego de miradas, de roces efímeros en la barra o en la pista de baile, entre el desconocido y yo, y las ganas de sentir sus manos en mi piel van en aumento, así que tendré que pasar a la acción si no quiero que pase la noche y acabe en un tonteo infantil…
Está de nuevo en la barra con una copa en la mano, me acerco contoneando mis caderas sobre mis doce centímetros de tacón…
-Sígueme- No le digo nada más y sin mirar atrás con la confianza que me caracteriza avanzo hacia el final del local, al pasillo que lleva a la zona de baños, me lo conozco bien, hay una parte en el fondo que lleva a una sala privada y antes de llegar a ella en un recodo oscuro e íntimo me paro.
Él se para a mi lado, nos miramos, la música suena, se acerca, sus manos veloces atrapan mis caderas, me aprisiona contra la pared, sus labios buscan mi cuello, lo muerde, lo besa, mis manos le rodean le aprietan contra mí y puedo notar su miembro pulsando contra los pantalones, llevo ya rato húmeda y cuando mete sus dedos entre mi lenceria resbalan sin problemas, los hunde dentro de mi, yo me dejo hacer mientras su lengua se introduce en mi boca al ritmo que marcan sus caricias, me baja el tanga dejando que caiga al suelo, yo lo aparto con un leve gesto de la pierna, apoyada contra la pared me levanta, sus pantalones han caído al suelo en el momento que mis manos rápidas los ha desabrochado, me embiste, se adentra, golpea mi cuerpo contra la fría y rugosa pared, no habla, no es necesario, la fricción contra el rugoso material me hace un daño placentero, su polla entra y sale de mí, mis piernas le rodean y mis brazos le sujetan para poder aguantar el ritmo, gimo entrecortada, me fundo con el olor que desprende su cuello…
Creo que no voy a tardar en alcanzar el clímax, sabe lo que se hace y sus penetraciones fuertes y constantes me están llevando al cielo, abro los ojos un momento y veo a alguien conocido observándonos con una copa en la mano.
-Mierda- es el anfitrión, el tipo que estoy investigando, no sé qué narices hace allí, pero tengo que seguir con mi papel, él no me conoce.
Dejo que el voyeur siga observando, mientras el desconocido me folla, su mirada ennegrecida y sus pupilas dilatadas me ponen a mil, mis uñas se clavan en la espalda del tipo, mientras mi mirada sigue enganchada a la del anfitrión que me sonríe sin apartar sus ojos de los míos, no puedo más y me dejo llevar en la última embestida, ahogando un gemido de satisfacción, cuando abro los ojos, él no está ha desaparecido, mi amante me baja, sonriente.
Ahora mismo me he quedado en blanco, le doy las gracias de manera rápida y fugaz dejando al tipo allí, ni tan siquiera recojo mi ropa interior, salgo veloz hacía el local buscando al individuo que tengo que investigar…
-¿Qué narices hacía allí?…
No lo encuentro…

La Millonaria y el Gigoló

Estoy sentada en el coche, delante de la casa de Eva Blanch la otra invitada a la cena del Anfitrión, en mi equipo de música suena la voz de Sade, Ordinary love, canturreo mientras hago fotografías de la casa y de ella a través de la ventana…  Es un trabajo tedioso a veces, horas interminables de vigilancia, es lo peor y me saca de mis casillas.  Ha pasado más de media hora sin verla pasar por delante la ventana del dormitorio, me estoy empezando aburrir, tengo hambre y está empezando a caer la noche. Si no sucede nada nuevo, me iré y seguiré mañana.

Estoy a punto de irme cuando veo su sombra a través del gran ventanal, descorre la cortina y la puedo observar mejor, agarro mi cámara, con su gran objetivo seré capaz de ver hasta la última peca de su escultural cuerpo, lleva un pequeño camisón negro transparente y un minúsculo tanga, toda su silueta se puede entrever a través de la efímera tela. Pasea hablando con alguien por teléfono mientras bebe de una copa de vino, tengo sed… Uffff Quien fuera copa, la boca de esa mujer es un delito, sus labios carnosos me provocan ganas de beber el líquido dorado de ellos…

Un coche se acerca, me escondo y cuando gira para entrar a la casa le hago una fotografía a la matricula. Miro en mi ordenador a quien corresponde la propiedad del coche…

-Vaya, parece que voy a matar dos pájaros de un tiro- El gigolo es el dueño del vehículo, así que puedo suponer que es asidua a sus servicios, y no me extraña, aún babeo al recordar su increíble miembro.

Preparo la cámara, esto se va a poner interesante y caliente. Después de unos minutos les veo entrar de nuevo al dormitorio, las cortinas siguen abiertas, los dos llevan una copa en su mano y brindan mientras ríen y él le dice algo al oído, ella se separa un poco,  su mano se desliza por el hombro mientras desliza el fino tirante por su piel muy lentamente, él no se mueve y solo observa como ella poco a poco deja caer la fina tela que cubría su piel hasta sus tobillos dejando a la vista sus pechos turgentes y su cuerpo modelado.

Coge de nuevo la copa de vino, no puedo evitar sentir un cosquilleo en mi entrepierna, me encanta la sensación de voyeur en ese momento y eso que prefiero estar metida en el meollo, pero tiene un punto muy excitante cuando observas e incluso piensas en que va a pasar después, como queriendo adelantar la película a cámara rápida porque la expectación te puede, pero no lo haces porqué es más excitante seguir el juego…

Coge la copa y veo como la derrama sobre sus pechos, Ufff , él se acerca a lamer el líquido de su cuerpo, estira sus pezones mientras lo hace, mordiendo, lamiendo y ella sigue llenando su piel del líquido dorado, puedo ver su cara de satisfacción ante las atenciones de él, como su cuerpo se arquea buscando la cercanía de su boca, lo veo descender por su pecho, como poco a poco se va perdiendo, la ventana no me deja ver que hace, pero no es necesario, está claro, seguramente se encuentra de rodillas frente a ella con su lengua metida en su sexo, Eva se está dejando llevar, tira su cabeza hacia atrás y su otra mano desaparece seguramente en la cabeza de él, mientras hace ese gesto tan nuestro y agarra su pelo apretando hacia su coño, para sentir su lengua profundizar más…

A los minutos, el gigolo vuelve aparecer en mi punto de visión, la coge en brazos y desaparecen, seguramente van a la cama a follar, pero mi cámara no llega a tanto y no voy arriesgar mi tapadera acercándome a espiar de cerca, aunque ganas no me faltan.

Ahora tengo hambre, sed, y unas ganas de follar tremendas…

Y sé que esta pareja se conoce de antes, así que quizá son algo más que clienta y gigolo.

Tengo que reconocer que de él tengo poca información, solo su página web, su nombre real no me da mucho más, no tiene ni una multa de tráfico; demasiado limpio para un tipo que se dedica a complacer a señoras con un alto poder adquisitivo.

De Eva he averiguado algo más, la pequeña de una familia adinerada, estudios de empresariales así que la chica, tonta no es, trabaja en la empresa familiar y tiene una debilidad más grande que la polla del gigolo, las joyas. Gasta un dineral en caprichos en joyerías de alto standing…

Arranco el coche y me dirijo hacia el local, creo que me pediré algo rápido de cenar y pediré una copa, quizá tenga suerte y este el tipo del otro día y pueda calmar las ganas que me ha provocado mi rato de voyeur. Mañana pienso averiguar quién es el anfitrión, ese tipo me tiene descolocada…

El Anfitrión

 

Después de un café y la ducha, me pongo en camino. Hoy toca averiguar algo más del misterioso “Anfitrión” Está siendo complicado sacar información sobre él, mis informadores han descubierto que tiene una empresa, no han encontrado nada raro en sus cuentas, todo está muy claro, demasiado diría yo. Aunque él no es muy propenso a ir a la misma, casi todo lo gestiona la junta y asociados, sé que tiene un despacho por el cual pasa de vez en cuando para firmar papeles, pero no mantiene un horario habitual, se le puede ver más por la noche, en locales de moda, restaurantes caros y siempre acompañado de mujeres preciosas y llamativas, lógicamente no se le conoce ninguna relación formal, o por lo menos si es así la mantiene en secreto, sería más fácil conocer su punto débil, todos tenemos uno y normalmente asociado a sentimientos. Pero parece ser que DL, es infranqueable. Me han dicho que esa noche estará en un evento, una fiesta organizada por una amiga en común, entre él y Judith, mi tapadera. Creo que va a ser un buen momento para ver más de cerca al caballero, sin poner en peligro mi personaje. La persona que lo ha invitado colabora con nosotros y en el departamento se ha realizado una investigación exhaustiva a los invitados para confirmar que nadie conoce a la verdadera Judith, es una apuesta arriesgada y lo sé, he puesto en jaque a mis jefes. Pero soy muy cabezota, no tengo nada en claro de lo que se va a cocer en esa cena, todo es demasiado misterioso, no sabemos por dónde agarrar esa trama bien orquestada por parte de DL.
Dave Laciter es todo un personaje, nacido de la nada se ha creado ese nombre y montado su propio imperio, un chico salido de la calle que de golpe y después de un viaje volvió siendo una persona con un imperio y un nombre distinto, que paso en Praga, eso es lo que no sabemos, allí se pierde la pista de quién era a quien es ahora.
Eva Blanch, el Gigoló, Judith ¿Qué tienen en común? ¿Qué pasará en esa cena?
Camino hacia la puerta de entrada de la casa donde se organiza la fiesta, la gente adinerada sabe lo que se hace, han aparcado mi coche y me he tenido que poner mis mejores galas para la ocasión; vestido negro largo descubierto por detrás la obertura llega donde la espalda pierde su nombre, la seda se paga a mi cuerpo y deja entrever que no llevo ropa interior debajo, no la necesito, no tengo un pecho exuberante por eso mismo esa clase de vestidos sin nada debajo me suelen quedar bien, me he puesto mis manolos rojos, adoro mis zapatos. Labios carmesí y ahumado en mi mirada azul. Creo que voy perfecta, tanta belleza junta obliga hacer un esfuerzo. Todos van muy arreglados, se nota el Dress Code de etiqueta requerido en la invitación.
La noche pasa entre copas de champán, conversaciones banales entre los invitados y no veo a DL por ninguna parte, me estoy empezando aburrir entre tanto pijo estirado y decido dar una vuelta por la casa.
Subo las escaleras que llevan al piso de arriba de la gran casa, no es que sea de mi gusto la decoración, demasiado sobrecargado todo, yo soy más minimalista y no me gusta ver cosas sin sentido expuestas, simplemente por el hecho de aparentar, parece un museo desordenado en gusto y en temática, pues están todas las obras de arte mezcladas sin sentido alguno, te puedes encontrar un cuadro modernista junto una pieza barroca, pésimo…
Hay una puerta entreabierta, me asomo, perfecto una biblioteca; las adoro. Así que entro sin pensarlo dos veces, es amplia, las estanterías llenas de libros que desprenden ese maravilloso olor que tanto me gusta, en medio de la sala una gran chimenea y un sofá que parece bastante cómodo. Estoy mirando los libros de una de las estanterías cuando noto un golpe contra la puerta y luego silencio, me obligó afinar el oído y de nuevo  el ploop contra la puerta y seguido se abre, veo dos cuerpos, un hombre y una mujer, se besan de manera pasional, él cierra la puerta de golpe con el pie…
-Mierda, otra vez de voyeur- pienso mientras me escondo en un pequeño recodo, rezando para que no se den cuenta de mi presencia…
Observo como él la aleja un poco y ella expectante se abalanza sobre él queriendo devorarlo, pero no la deja, la agarra de los brazos juntando sus muñecas por detrás de su espalda, mientras la tiene así sujeta, con la otra mano levanta su falda, están en la sombra y no lo distingo bien, pero me suena el hombre.
Con un movimiento brusco hace que la mujer se sujete apoyando sus manos sobre los brazos del sofá, el se mueve y en ese momento la luz le da de lleno, es DL.
-Mierda, maldito…si me pilla se puede ir todo al carajo.
Estoy empezando a excitarme, saber que es él y estar en la misma situación que en el bar, pero esta vez al revés siendo yo el voyeur… (No me vas a decir que no tiene gracia la cosa).
Le agarra de la melena y tira de golpe su cabeza hacía atrás para ahondar en su boca con un beso que hace que me humedezca, y es una putada porqué sin bragas puedo notar como me resbala por entre los muslos.
Veo como hace el gesto de abrirse los pantalones, la mantiene apoyada, controlada y excitada, puedo oír su respiración entrecortada y la mía se está empezando acelerar sin poder evitarlo, de una estocada se clava en ella, hasta yo puedo sentirlo en el palpitar de mi sexo, la embiste de manera brusca, salvaje, mientras ella jadea al unísono- se me escapa un gemido sin querer- y sus ojos se dirigen hacia donde me encuentro, me ha visto, su mirada se clava en mí y me sonríe, clavando esa mirada penetrante que me traspasa, mientras sigue follándose a la mujer y con su otra mano empieza azotar su nalgas a ritmo de sus embestidas, ella jadea como una loca pero él no aparta la vista de mí, tengo que cruzar las piernas el líquido de mi coño rebosa entre ellas, si sigo así me va a dar algo.
Siguen y siguen un buen rato, ojalá se acabe pronto me va a volver loca. Por fin el ritmo se acelera y ella ya gime de manera descontrolada, él ha dejado de mirarme para acabar de rematar la faena, los dos se corren en un estruendo jadeo y yo agradezco que haya acabado- Esta noche tengo cita con mi hitachi- Cuando por fin y después de un rato de charla y risas salen, puedo volver a respirar. Él sabe que estoy dentro, pero no me ha vuelto a mirar y lo agradezco, creo que estoy hasta colorada de cómo me he excitado. Espero un rato, tengo que tranquilizarme, salir de allí lo más rápido posible e ir a casa, poco más puedo hacer, mañana sabré en la cena sus intenciones.
Salgo rezando por no encontrarme con DL, pero nada más salir y girar la esquina para bajar las escaleras, me lo encuentro de frente…Piensa, piensa… No tengo escapatoria así que me pongo todo lo digna que puedo y decido pasar por su lado como quien no quiere la cosa. Nada más pasar, noto como me agarra y me apoya contra la pared, acercándose mucho hacía mí, sin dejar espacio vital, ni movilidad alguna a mi cuerpo, me mira sonriendo, noto su mano entre mis piernas levantando mi vestido y sin perder el contacto visual con mis ojos, soy incapaz de reaccionar, sin mediar palabra profundiza con sus dedos en mi sexo y me estremezco, es algo fugaz, saca sus dedos se separa de mí, se los mete en la boca y…
-Un sabor exquisito- me suelta, dejándome boquiabierta y sin saber bien que decir.
-Hasta mañana, preciosa- y se aleja. Así sin más…Sabe quién soy…

 

 

pierna

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