Tantra & Shibari

Tantra & Shibari

23416016_1524886267596908_1973918638_n

 

Últimamente mi vida es una caja de sorpresas, ha dado un giro de 180º  que intento asimilar, a veces las dudas me pueden o se acumulan las inquietudes; pero desde que leo cada día a Karen mientras voy al trabajo me doy cuenta que no “estoy sola” y que la carga de sentimientos que tengo es normal, una etapa que como ella explica tendré que asimilar a mi manera, siendo yo misma.

Así que he decidido dejar que me lleve ese popurrí de sensaciones y aquí estoy contando lo último que he experimentado.

Cuando Dave me lo propuso no lo dude, creo que ejerce una mala influencia en mí- Ahora en serio- simplemente me dejo llevar, así que accedí a ese experimento.

Mi pasión por las cuerdas la adquirí en mi etapa de sumisa, ahora no me etiqueto, solo soy Bernice. Y si a eso le añades un masaje tántrico creo que el coctel esta agitado y servido.

En lo del masaje soy- bueno, era novata- así que mezclar dos técnicas con tanta carga sensual podían despertar sensaciones increíbles y eso voy a explicar, para el experimento vamos  dos mujeres juntas, yo fui con Afrodita.

Llego a casa de Ar(le llamo así por qué no tiene nick) me recibe con un caluroso abrazo y un beso en la boca.

-Eres la primera, no ha llegado ni Dave que siempre está aquí a esta hora- Le sonrío

-Suelo ser bastante puntual- Le respondo. Lo que él no sabe es que estaba de los nervios y salí antes de casa porque me iba a volver loca, además el bicho de Dave había estado poniéndome de los nervios en un post de facebook, así que si algo puedo decir de mi estado en ese momento sería histerismo puro y duro.

Pasamos al salón, está todo preparado; la camilla en medio de la sala y en el ordenador suena una lista de música que han mezclado con el gusto musical de los dos, de Dave y Ar.

Me ofrece un café mientras esperamos y hablamos un poco de todo, me cuenta más sobre él y su vida y yo hago lo mismo, al cabo del rato suena el timbre, es Dave.

Cuando entra él ya mis nervios están a punto de estallar y tengo un nudo en el estómago, me da un beso en la boca, no sé si me dice algo- para hostias estoy yo-  así que ya estamos tres de los cuatro que vamos a ser. ¡¡Uffff, que nervios!!! Solo falta Afrodita, más nervios, sinceramente ella es- No sé bien cómo explicarlo- Simplemente lo que yo no soy, una mujer segura de sí misma, a mí me impone desde que la conocí. Yo soy más como me suelen llamar una muñequita de porcelana, soy insegura (sumisa) y aunque Bernice cada vez es más fuerte en mí, aun me queda mucho para ser quien siempre he deseado ser.

Afrodita tarda un poco en llegar y mis nervios se acumulan, mientras ellos dos hablan de “cocina”

¡Vaya dos chefs!  y yo escucho casi sin decir palabra alguna, mi inseguridad está haciendo mella en mí.

Por fin llega, nos saluda todos con un beso en la boca y tras eso Dave decide que sea yo la primera, así le damos tiempo a que ella se relaje.

 

Va a ser el momento de empezar- Ahora mismo tengo ganas de salir corriendo- Pero me obligo a mí misma a ser segura, sé que Bernice está muy dentro y que quiere salir, así que dejo que sea ella la que tome las riendas.

Paso a desnudarme, corro la cortina- Que gilipollez- Salgo desnuda a la sala con ellos allí observando, menos mal que es una cosa que no me cuesta, el exhibicionismo era parte de la sumisa que era, así que no tengo problema.

Afrodita se acerca…

-Pero que cosa más bonita- suelta. No sé si me he puesto colorada…Ufff que calor. Me besa en los labios, es hora de empezar.

Dave coge la tela que cubrirá mis ojos y se acerca hacía mí para colocarla ¿Como se pude ser tan sensual para vendar los ojos? ¡Pues lo es! tanto que ese roce tan tonto me ha provocado un escalofrío.

Me ayudan a que me tumbe en la camilla, la música de la lista suena, es la hora…

Ar y sus manos

A ver como explico las sensaciones que despiertan las manos de Ar sobre mi piel; para empezar, creo que estoy tensa, o así me siento, los nervios pasan factura. Pero sus manos van relajando poco a poco mi cuerpo. Mis terminaciones nerviosas empiezan a soltar chispas, despiertan a su roce, provocan que la piel se torne sensible, puedo sentir como mí yo interno se estremece y mi cuerpo poco a poco canaliza un fuego íntimo que se abre paso a la fuerza a través de mi epidermis, alterando cada célula interior. Quizá la manera de describir ese subidón sería; como pequeñas explosiones bullendo dentro de mí. Cuando me pone boca arriba la cosa se complica, el tacto a la piel está más sensible y por lo tanto empiezo a ser incapaz de controlar mi cuerpo, hay un momento que me tenso y Ar me susurra que me relaje, así que le hago caso mientras sus manos empiezan a masajear mi sexo, me estoy dejando ir, ya no soy capaz de canalizar nada y mi mente hace rato que ha dejado de centrar las sensaciones, simplemente las disfruto y cada vez estoy más sensible, más perdida en ese limbo de emociones que me invaden por dentro.

Noto otras manos en mi cuerpo, Dave, entre los dos me levantan de la camilla y me ponen de pie, ahora le toca a él y a sus cuerdas- estoy perdida- Nada más sentir sus manos y su cercanía siento que me deshago, como un helado fundiéndose en pleno verano con todo el calor- Que le voy hacer siento predilección por él, pero shhh, no digas nada- Suena de fondo “Senza una Donna” me rodea, le siento detrás de mí, sí, sabe que en ese momento soy suya ( hay cosas de sumi que una lleva de origen) Noto como sus cuerdas pasan por mi cuerpo, me rodean, me estremezco pues es imposible no estar más receptiva, a cada nudo que noto deslizar por mi piel, a cada roce, a cada movimiento que hace conmigo me lleva a un paso más a perder completamente la inercia de mí misma, sería capaz de dejar que mi cuerpo cayera y que sus brazos me atraparan, esa sensación es la que siempre me dan las cuerdas pero esta vez es distinta, estoy demasiado susceptible a su atadura, hay un momento que  al apretar la cuerda por debajo de mi esternón no puedo evitar soltar un gemido, ya no sostengo mis jadeos, se empiezan a escapar de mis propias entrañas, devorándome por dentro, queriendo salir con fuerza, gritando, clamando la necesidad de explotar y es en ese momento cuando los dedos de Ar empiezan a profundizar en mi sexo, mientras Dave continua con sus cuerdas y creo que voy a perder la cordura entre gemido y gemido, entre espasmos y el desgarro de un profundo orgasmo…

Cuando todo acaba, y puedo volver a la realidad miro hacia Afrodita que ha estado observando todo, ahora le toca a ella y a mí hacer de Voyeur, esas sensaciones, las suyas las escribirá en su blog, ya pasaré el enlace, solo decir que Dave me pregunto, pero en ese momento fui incapaz de explicar lo que había sentido, se me da mejor escribir, o eso creo…

La tarde no acabó en lo que sintió ella, creo que tantas sensaciones acabaron envolviendonos de deseo y…

Pero esto lo contaré más adelante, ese momento y tal como pediste en mi facebook es algo que contaré en el libro…

 

Bernice

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s