El primer contacto…

NUESTRO REFLEJO EN UN ESPEJO TRAVIESO …

 

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A veces y solo a veces, sientes que las palabras no son suficiente para describir lo que puedes percibir.

Pero como siempre lo vamos a intentar…

Mi recorrido de unos años a esta parte ha estado sujeto a estados emocionales de frecuentes altibajos, siempre he dicho y digo que me considero Switch, aunque mi lado sumiso no ha visto la luz de verdad nunca.  

Aunque pueda resultar extraño y quien me lea no entienda mucho del tema, el Bdsm es una entrega tan fuerte que no puede estar sujeta a falsas apariencias, es algo que se transmite y se siente o simplemente queda en un mero postureo.

BERNICE

Cuando le conocí no buscaba a un Dom, para ser sincera creo que no buscaba nada en concreto solo vivir momentos, etc…

Estaba en esa etapa de soledad sentimental, donde lo único que tenía cabida en mi vida era algún escarceo sexual sin importancia. De esos que te acaban dejando vacía y sin sensaciones que me dieran ganas de escribir.

Soy demasiado intensa en emociones y necesito que me transmitan, que me entre en la cabeza, que sea algo más mental que físico y eso no pasa en el sexo por diversión.

Y llegó Él.

Te puedo decir que me atrapó a la primera de cambio. Cuando entre frases en un chat cualquiera me soltó — Tú, todos a la izquierda — Refiriéndose a los perfiles que rondaban por la app.

Ni tan siquiera había visto mi rostro, pues no me mostraba. Y mi perfil para ser una app vainilla era muy de sumisa. Le di mi telegram pues quería seguir hablando con él y por supuesto que viera el resto de la mujer, no solo una fotografía recortada.

Sin buscar nada nos vimos inmersos en un mar de sensaciones extrañas, donde nuestra conversación era la típica de dos personas que se conocen de hace tiempo, sin entrar en lo típico de ¿Cuántos hijos tienes? ¿De qué trabajas? etc…

Son de esas cosas que ni tu misma entiendes pero pasan, te sientes absorbida por el momento, las horas pasan y aún sigues teniendo cosas que decir, la conversación nunca deriva en silencios y así poco a poco te adentras a ese mundo particular que has creado en esa sala de Telegram en donde solo existe él. Dejas sin más de hablar con otra gente, como si al hacerlo estuvieras incumpliendo una norma establecida entre vosotros sin decirlo. Decides anular citas y en mi caso hasta me quite la app del móvil. Y hoy he decidido borrar ese perfil que ya no uso.

Tal vez pensaras que estoy loca pero son de esas locuras que no puedes evitar hacer.

No tardó mucho en querer conocerme en persona, y  por supuesto estaba expectante a esa cita. Las conversaciones habían cogido a la primera de cambio un matiz muy sexual, muy primal, como animales en celo que buscaban sentirse,una fuerza fuera de lo común abrió de par en par esos instintos primarios y salvajes que como mamíferos es innato en nosotros y aunque la sociedad y lo normativo nos ha alejado de ese lado salvaje, entre nosotros despertó.

El día de la cita en persona los nervios estaban presentes en mi boca del estómago, llegamos casi al mismo tiempo y eso que él venía de fuera, a lo lejos le divisé, paré un momento para coger aire, pero de seguida esa fuerza, ese imán me puso de nuevo en marcha y mi cuerpo se dirigió a su encuentro como si fuera imposible retener ese impulso.

De toda la cita os puedo contar que me encantó su manera de mirarme, su sinceridad extrema y por supuesto ÉL.

Despertaba en mí sensaciones, no solo deseo sexual que de eso me despierta y mucho, mi sentir sumiso sin darse cuenta se activó, reconocí al Dom que él no sabía que existía dentro de sí. Hablamos de todo sin tapujos, ya sabía de mis gustos, como del BDSM. Y eso le intrigaba. Podía percibir esa sensación que despertó en mí la primera vez que sentí a la sumisa, sentía ese aura, esas ganas de entender y de comprender esa clase de intercambio de poder. Porque Señores y Señoras todos empezamos por algún lado, y me hace gracia ciertos comentarios sacados de contexto por ciertas personas que se piensan que me estoy haciendo un Dom a medida sacado de una app vainilla. Aquí haré un inciso, mi Dueño jamás a sido guiado por mí en nada, todo lo que él siente a la hora de sesionar le sale, le nace de sus entrañas, si es verdad que a nivel teórico, protocolo, prácticas que existen  etc… le he dado información, o más bien le he dicho donde leer y buscar, pero esas sensaciones, ese deseo de someterme es suyo, solo suyo. Y aquí es donde entra y da sentido la frase “ Una sumisa no se arrodilla a quien le da órdenes sin más, si no por esa necesidad de postrarse ante el simple hecho de lo que esa persona transmite”

Nuestra despedida de ese día, fue un necesito verte de nuevo seguido de un arrollador beso en medio de la calle donde noté como mi cuerpo y yo misma me volvía pequeñita entre sus brazos. Y en ese momento despertó entre los dos algo más que un contacto para sexo.. Algo que iremos desarrollando de manera dual en estos textos, mi punto de vista y el suyo…

 

 

 

Björn:

Mi vida amorosa podría definirse como un perfecto desastre, mi relación más larga ha sido de 5 años, que para los tiempos que corren no está nada mal… Entre relación y relación he utilizado muchas páginas de contactos, y eso es lo que he tenido durante el mayor tiempo de mi vida amorosa… Contactos, enlaces fugaces, a veces repetidos en ocasiones y también uniones sin compromiso pero con regularidad… pero al final, simplemente eso, contactos. Me consideraba o estaba considerado como un empotrador nato. Así que estaba clasificado como un empotrador.

Y en esa escena me encontraba un día más, conectado a una página de contactos esperando encontrar una nueva presa para quedar y como no, empotrar.

Pero ese día todo cambió, apareció ella…

 

Con un perfil diferente, sin mostrar un rostro retocado o un cuerpo mostrando su desnudez en plan provocativo.Hasta sus fotos eran diferentes, en una de ellas tenía un círculo en plan medallón y su texto de presentación me atrapó. Al hablar con ella sin tan siquiera ver su rostro; porque siempre he resaltado que no soy nada superficial, supe que era ahí donde debía estar y que era el momento justo. Mostraba un talante cercano, elegante y segura de sí misma, además con un léxico privilegiado. Me llamó la atención que me dijese que su perfil reflejaba claramente sus intenciones o por dónde se movía. Creerme cuando digo que no tenía ni puta idea de lo que hablaba, ese medallón resultó ser un triskel, símbolo del mundo BDSM;  matizo, no me he criado en la selva y he aparecido en esta civilización de repente, claro que había escuchado hablar sobre el BDSM, pero nunca me había llamado la atención, quizás este era mi momento. Y sin ninguna duda, ella era la persona. Enseguida me embaucó con su sabiduría y su manera de explicármelo sin tabú alguno, me sorprendía su conocimiento arrollador y me intrigaba tanto, quizá porqué ese era mi momento, además a todo esto, debemos sumarle su condición de bisexual, a cualquier hombre le pone la idea de que tu mujer se lo monte con otra chica y que estés invitado.

¿Así qué, para qué esperar más? Sabía sin ningún tipo de duda que la quería para mí… Y así se lo hice saber, no quería que hablase con nadie más y le pedí que a partir de ese momento en el que nos habíamos conocido, todos los perfiles que le fuesen apareciendo en la página de contactos los declinase para que se enfocará en mi. Y ahí no quedó la cosa, le hice saber mi deseo inminente de querer conocerla. Ella me propuso hablar por telegram, tampoco tenía ni idea de que eso existía, pero me lo descargue rápidamente, solamente por y para ella, a partir de ese momento y hasta día de hoy puedo asegurar que no hay más mundo que ella y mi telegram. Dejé de lado mi whatsapp por completo y sin duda alguna me di de baja en todas las páginas de contactos en las que estaba apuntado. Porque yo también deseaba enfocar todo simplemente en ella y conocerla.  Entregarme pura y sinceramente como nunca lo había hecho,en una etapa de madurez absoluta en la cual prevalece la sinceridad y la confianza por encima de todo. Así que decidimos quedar, pronto, rápido y ansiosamente como locos. Simplemente surgió, nació y fructífero desde el minuto uno. En nuestra primera cita a escasos cien metros la divisé, vi que me miraba y me sorprendí al verla frenar y darse la vuelta, pero rápidamente se giró, cogió carrerilla para venir hacia mí y como no podía ser de otra manera en la proximidad, nos abrazamos y nos besamos, era lo que deseábamos y lo que tanto habíamos proyectado en nuestras mentes. Tomamos algo, hablamos y nuestras miradas decían mucho más que nuestras palabras y eso que de vocablos no íbamos cortos, pero una vez leí que el objetivo de una primera cita es obtener una segunda cita.

Nos fuimos con ganas, sin duda alguna, pero en el amor como en la vida, menos es más. Fue un momento mágico e irrepetible. Me supo a poco, pero eso, poco a poco iréis descubriendo que es algo habitual cada vez que nos vemos.

Nos despedimos con un fuerte abrazo y un beso, estampando su cuerpo en una pared del centro comercial porqué por aquellos entonces, os recuerdo que simplemente era un empotrador… Me fui encantado y con ganas de más!!

NOSOTROS