Salón Erótico de Barcelona

Salón Erótico de Barcelona

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Después de un largo fin de semana en el SEB, os traigo un poco de lo que allí se vivió.

Este año se quería dar más visibilidad a la parte erótica del salón, y os puedo asegurar que el Stand de Erotic.cat y Miss PornoTv, se consiguió, un gran equipo de sonido, y Eloi Martt   como fotógrafo oficial del Stand fueron los encargados de esta nueva propuesta en el salón.

Junto a la Mirilla de Cupido fuimos como colaboradoras, intentando desde dos puntos de vista distintos aportar ese erotismo en el que nos movemos. Lógicamente el porno sigue siendo parte importante del salón, y los escenarios centrales fueron quizás los más destacados en afluencia masculina.

Pero nos podemos dar por contentos con las visitas femeninas y su implicación en el mismo.

Desde debates inteligentes entre mujeres sobre el porno en pareja, la fotografía erótica de la mano de Toni Martin  donde las mujeres podían explorar su sensualidad  en una pequeña sesión improvisada, o los cockteles  de Cola de Gallo cocktail bar haciendo la delicia de sabores explosivos y sexys en el paladar de los visitantes, fueron una pequeña parte de lo que se vivió en un fin de semana agotador.

Múltiples entrevistas realizadas por Erotic.cat y también por los compañeros de Sexualizados que estuvieron en el pequeño escenario que habían montado.

Aquí dejo los vídeos montados y subidos al canal de Miss PornoTv

Por mi parte mi pequeña aportación fue como siempre enfocada al BDSM, intentando dar una imagen acorde a como yo lo siento o lo vivo, porque no solo de azotes se nutre esta practica tan de moda ahora, también nos movemos con el juego, la sensualidad, el cariño y para muchos un “amor” que  implica mucho más que lo convencional impuesto por la sociedad. Quise transmitir esa parte menos vista ¡Que sí, que sí, azotes por supuesto!… jajajjajaja Pero mi sumisa también demostró algo que la mayoría desconoce, CARIÑO, CUIDADOS, COMPRESIÓN…al fin y al cabo pon el nombre que quieras, para mí AMOR.

 

Por supuesto tengo que hacer una mención especial a Sir Hades , gran amigo que hace espectaculares palas de madera. Vino de visita y me trajo un regalo genial para mi cumpleaños, una de sus maravillosas palas que fue la delicia de algunos/ as esa noche…

Os recomiendo dar al enlace y visitar su pagina en Facebook

Muebles BDSM caseros.

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Para acabar quiero agradecer a todos y cada uno de los visitantes que me buscaron para conocerme en persona. Fue un placer poner cara a todos y cada uno de ellos.

Galería del SEB 

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Vuestra Bernice 

Yo, sumisa

Yo, sumisa

 

Está entrada es mi Yo, por fin en estado puro. Ya hace unos años que me descubrí sumisa, aunque en este tiempo mi sumisión ha fluctuado, se ha apagado y encendido como un piloto automático, he estado a punto de sentirme plena, una sola vez. Las otras simplemente han sido bases, preparación, enseñanzas, mucha teoría, mucho conocerme a mí misma en mi interior.

Poco a poco te vas dando cuenta que no nace con cualquiera, y que no es un simple juego de azotes. He estado navegando en diversas aguas, descubriendo mi sexualidad como si de una niña con zapatos nuevos se tratase, he hablado, debatido y aprendido de grandes amigos, de los cuales me queda lo vivido. Momentos mejores y de otros muy dolorosos, subidas y bajadas como en una montaña rusa, queriendo parar pero sin poder echar el freno. He buscado mi libertad donde creía que podía estar, en ese lado de libresexualidad donde se mueven los liberales, pero allí es donde me he dado cuenta que menos libre soy. Me he negado a mí misma esa parte mía de sumisa obediente, queriendo sacar una rebeldía que no poseo, en manos de quién de verdad me toca el alma soy lo que soy sin más. Sigo sintiendo mi lado Switch, pero me siento más sumisa que nunca.

La vez que casi lo conseguí fue un reflejo, una entrega no correspondida, y cuando eso sucede la sumisión muere, se desvanece y desaparece dejando un gran vacío.

Pero Él ha llegado, mi Señor ha entrado con sus dudas, pero a la vez su gran entrega, naciendo un gran deseo incondicional de ser suya, de arrodillarme, no por obligación si no porque me nace, de complacer y crecer a su lado, de su mano. Unos sentimientos que me atan a Él, pero a la vez, entre la jaula de sus brazos me siento por fin LIBRE de verdad, y ese deseo crece sin control, cubriéndome como una fuerte losa. Sintiendo que mi lugar es el que Él crea mejor para mí.

Porque cuando estando arrodillada a tus pies, me has dicho – Levanta y mírame a los ojos- En ese momento nuestras miradas se han encontrado con nuestras almas y ha sido cuando por fin he encontrado mi lugar. En ti.

Sigo siendo primal, animal de sensaciones, en las cuales me muevo llevándome y sintiendo siempre. Y cuando sus manos rozan levemente mi piel me trasformo en algo más allá que piel. carne y fluidos. Mi deseo traspasa queriendo consagrar toda esa pureza y fuerza entre sus brazos. Así son  estas relaciones, fuertes, salvajes, entregadas, tan llamativas que asustan. Pero si lo encuentras, fluye, apaga el interruptor del miedo y no lo dejes escapar. Porque como bien decimos no hay collar más grande que el qué mentalmente nos sujeta a  nuestro Dueño, en alma y corazón …

Siento por ti…

sientes por mí…

Y juntos sentimos …

 

Tu Bernice

 

 

El Collar en el BDSM

El Collar en el BDSM

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Los collares en la cultura BDSM ¿Qué significado tienen? ¿Por qué lo llevan las sumisas?  ¿De qué están hechos? Os voy a ilustrar con mis humildes conocimientos y los que he podido recopilar.

El collar no es un elemento de juego, no es un accesorio que señala el estatus. Es un acuerdo serio, si así lo quieres, entre dos partes envueltas en amor y devoción la una para la otra: el/la sumiso/a debe tomarse su tiempo, porque al colocarse un collar, entrega su corazón, su cuerpo, su mente, su alma, se entrega enteramente a otra persona. Al ofrecer un collar, un Dom se compromete a cuidar, proteger y aceptar la sumisión entregada en todas sus formas, apreciando el regalo que recibe, sin abusar nunca de él. Un collar envuelve corazón y alma de ambos, Amo y sumiso/a.

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Tipos De Collares

Generalmente el dominante en la relación es la que regala el collar a su sumiso/a. Es posible que lo involucre en el proceso, pero normalmente la decisión es toda suya. Un collar puede ser una simple cadena con un candado, un collar de perro comprado en la tienda de mascotas, pero lo más habitual es elegir un collar creado especialmente para que lo lleve la persona. Dependiendo de la relación, y sus necesidades, existen varios collares en el proceso de adiestramiento, sumisión o 24/7.

El primer collar se llama de consideración que el dominante regala como muestra de compromiso para la formación de un sumiso.

La segundo tipo de collar es el de adiestramiento o entrenamiento. Esto significa que un sumiso y dominante han pasado a un contrato de formación y probablemente esté en proceso para ser una pareja a largo plazo.

El ultimo collar es el que se coloca al final de del adiestramiento este collar será el que el sumiso lleve durante más tiempo por lo que es importante que sea cómodo, no cree irritaciones ,generalmente se busca un material noble como la plata o el acero y en ocasiones se busca que pueda confundirse con una pieza de joyería para poderlo llevar en público.

También están los conocidos como collares de juego. Este collar se coloca alrededor del cuello de la sumisa/o cuando el dominante quiere jugar con su pareja o mas personas y es el que indica al resto de los participantes que esa persona tiene Amo y se le debe pedir permiso si se desea JUGAR con ella o él.

Tradicionalmente, cuando un-a sumisa tiene el collar de un Dominante, él  posee, es su posesión, él-ella llega a ser responsable de dirigirlo, de sus comportamientos, entrenándole y él es responsable de nutrir su mente, cuerpo y alma. Por parte del Dominante, es una enorme responsabilidad, y no puede ser tomado ligeramente. Es una relación profunda, seria y confiada a lo largo del curso de la vida. Son algunas de las razones por las que cualquiera no puede acometerlo. Necesita comprender que el collar significa unos medios por los que previamente el Dominante permite a ambos realizar y disfrutar del viaje por éste Estilo de Vida. Colocar el collar a alguien, y que ésta-e lo acepte debe entrañar un alto honor, no solo para el-la sumisa, sino también para el-la Dominante.

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Vuestra Bernice

Diccionario BDSM

Diccionario BDSM

Como toda cultura estructurada, el BDSM tiene un lenguaje propio, un argot, entrelazado de palabras que se usan de forma casi exclusiva en dicha comunidad (ejemplo: 24/7), palabras de extracción general pero de significativa importancia en ella (ejemplo: dominante) y palabras con un sentido completamente diferente en el seno del BDSM respecto al resto de la sociedad (ejemplo.: vainilla).

No voy a poner todas las que son, ni todas las que se usan porqué ya se pueden encontrar en miles de lugares, o por ejemplo en este libro que os recomiendo.

 Con una intención divulgativa y de normalización, nace la primera edición de un diccionario que espera nutrirse, y saberlo hacer, de los avances que en el campo del BDSM se hagan. Y normalización no sólo lingüística, sino también de la propia actividad o filosofía BDSM, ya que, cuanta más documentación se genere sobre ella, más conocida será y, por tanto, aceptada como algo que no está poblado de depravados y enfermos mentales, sino de personas juiciosas y equilibradas que practican una cosa sana, segura y consensuada

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De la A a la B  ( Dejo esta muestra) 

  • 24/7: la relación que se establece de forma permanente -y en ciertos casos con pretensión de irrevocabilidad-, 24 horas al día, siete días a la semana.
  • adult baby: (ingl.) juego de rol en el que una de las partes adopta el papel de un bebé, que debe ser mimado, vestido, limpiado, educado…
  • age play: (ingl.) termino genérico para todos los juegos de rol en los que se establece la fantasía de que una de las partes es de edad infantil o adolescente.
  • algolagnia: (lat.) Es una de las definiciones paramédicas del erotismo relacionado con el dolor, y puede ser pasiva o activa, según dicho erotismo lo despierte la recepción del dolor o el ejercer sobre otros-as.
  • Amo/a: Es una más de las acepciones con que se designa al dominante en una relación D/s -en las relaciones S/M no es tan usual, aunque también se utiliza. En los juegos de rol, especialmente en la escena angloamericana, se habla de top. Otras referencias son Maestro, Dueño, Señor o Master.
  • Animal Training : (ingl.) entrenamiento de mascotas humanas, en las que la parte pasiva juega el papel de mascota (perro-a, poni, etc.).
  • Anillo de O: Una referencia al clásico contemporáneo de la literatura de BDSM, “Historia de O” , de Pauline Réage (publicado en 1954 ). Se trata del anillo que mostraban en la película (realizada en 1974) las sumisas que eran llevadas al Club por sus Dueños para su adiestramiento y/o iniciación, como muestra de su estado de sumisión a los varones “socios” del Club. Es un anillo de plata, con un pequeño aro en su frontal. Recientemente ha comenzado a llevarse también por parte del Dueño de una sumisa, pero este lo llevará en la izquierda, mientras que aquella lo hace en la derecha. En realidad, el anillo  en la película no era el que figura en la novela original de Pauline Réage, basado en los símbolos celtas y que carecía de aro frontal.

De la C a la D

  • caída post-sesión: un estado similar a la depresión, que puede sobrevenir a la persona sumisa tras una sesión, especialmente si en esta se han alcanzado niveles notables de sensaciones. Es recomendable reposo temporal, tranquilidad y quietud. Suele desaparecer en poco tiempo y por sí solo. Sucede a veces a la persona dominante.
  • cane: (ingl.) término usado para designar varas de bambú o fresno, con las que antiguamente se practicaban los castigos en las escuelas victorianas.
  • caning: (ingl.) Azotes practicados con una caña de alma de bambú, fresno flexible o similar.
  • castigo: En la escena D/s, esta palabra tiene múltiples significados, no siempre coincidentes. En general, es una de esas palabras que en cada relación tiene un significado distinto y muchas veces opuesto. Puede referirse a la acción de un dominante sobre la persona sometida, para penar una falta de aquella o simplemente por placer de este, o incluso provocada por la sumisa, en la busca de su propio placer. También es simplemente una clave verbal mutua, para denominar el punto de arranque de una actividad sexual, integrada en la relación de dominación-sumisión que ambos mantienen.

Como puedes ver esto es solo una pequeña aportación, puedo seguir y alargar más. Pero si te interesa mi recomendación es el libro que te dejo. Seguro que lo encuentras interesante y descubres cosas nuevas.

 

Vuestra Bernice 

 

Un lunes cualquiera con él…

Un lunes cualquiera con él…

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Simplemente dejo mi mente vacía, su voz es lo único que se adentra en ella. Seguramente es difícil de entender cuando no se ha vivido nunca. La dominación, es un arte, un sentimiento. Así como la sumisión, solo dos almas que lo sienten pueden entender el sentir que se despierta, ser propiedad, tener dueño a la voz de pronto suena extraño, pero no lo es. Es todo, no solo a nivel sexual, es algo mucho más profundo. Algunos dirán, que es «dependencia». No, no lo es. Yo no dependo de mi Amo, soy una mujer con mis cosas, mis manías, mi carácter.  Y aquí es donde me adentro a explicar mis sensaciones; las que vivo cuando estoy a su lado como su sumisa.

«Un roce, uno solo de sus manos provocando la cálida expectación de la espera.  De pie, tranquila y serena, solo apacigua su necesidad con su mirada posando sobre mí. Enciende un cigarro mientras sigue observando en silencio, no hay palabras, el silente momento retumba en mi cerebro.

Su mirada suele decir todo, su respiración calmada es lo contrario  a la mía que se entrecorta a la espera de saber que va a suceder, vislumbro un brillo especial en sus ojos cuando me contempla.

Mi impasibilidad vocal se atenúa, simplemente mantengo mi silencio, mientras discurre el tiempo, el latido de mi corazón es el único sonido que puedo sentir palpitando con fuerza en mi tórax.

La distancia  empieza poco a poco a ser menos distante, y es en ese momento cuando nuestro universo se contrae para ser un espacio único. Su mano rozando mi piel, avivando el fluir de mi sangre por cada capilar, cada vena, cada arteria, vibrando por todo mi cuerpo, alterando y despertando todas mis terminaciones nerviosas.

La humedad de mi entrepierna fluye revoltosa, mojando el interior de mis muslos. Me acompaña hacía la cama, una vez en ella me pongo a cuatro piernas, como su perrita le ofrezco lo que desea para satisfacer su deseo. Se adentra en mi interior, agarrando mis caderas, clavando sus uñas en mi piel, sintiendo el desgarro frío de entrar sin tan siquiera humedecer la zona, acompañando la entrada con un gemido ahogado de mi garganta. El insondable deseo de ser suya sin miramientos, dejando que la lujuria fluya a borbotones. En ese momento el pequeño dolor que siente mi cuerpo es efímero al placer que me provoca sentir como su respiración se acelera, y la impasibilidad de hace un instante empieza avivar a sus demonios. Me encanta que mi cuerpo despierte la lascivia dormida, que disfrute con cada embestida que golpea mis entrañas. Notar su aliento circulando por mi espalda, acompasando el ritmo que marca su movimiento cuando entra y sale acercándonos  así al umbral del placer, entre la exudación de la piel, el olor de sexo, saboreando la posesión.

Cuando tira de mí como yegua desbocada, agarrándome, controlando cada resquicio de mi domable cuerpo en sus manos. La sensación de abrir las puertas de su infierno, para adentrarme en sus sombras. Creciendo la sensación para algunos contradictoria, de que mi cuerpo es el templo de placer que venera y admira, pues así me hace sentir cuando soy usada para ello.

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 Vuestra Bernice 

Cuando somos Tres…

Cuando somos Tres…

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Un día tras otro. Horas y minutos, segundos, conversaciones que llenan un todo que alimentan nuestra propia manera de ser, creando un vínculo que es nuestro, aceptando nuestra carencias y creando expectativas con besos que llevan sabor a indecencia.

Bésame y desnuda tu alma con el corazón me dices mientras a nuestro lado reposa su cuerpo.

Su larga melena se deja caer sobre la almohada mientras me abrazas y susurrando haces que mi alma se relaje y se sienta querida, las horas compartidas han pasado factura a nuestros cuerpos extenuados…

 

Horas antes…

 

Entro en local expectante a todo lo que va a pasar. Me he puesto un vestido corto, muy corto, sin ropa interior que entorpezca el paso de tus manos por mi piel, muero porque me toques, por tu boca, por tu manera de buscar mi mirada con la tuya. No tardo en ver que estas apoyado en la barra con un vaso de whisky con hielo en tu mano, observando a tu alrededor. Las mujeres no pasan desapercibidas ante tu presencia, ni tu mirada profunda. Tus labios carnosos abrazan el filo del vaso y siento celos de que no sean mis labios, pero sigo un rato más entre las sombras, viendo como se te acercan y se ponen hablar contigo, sonrío, no lo puedo evitar, sé que eres mío y que todo es un juego. Una morena de larga melena se ha separado de sus amigas y se acerca peligrosamente contoneando sus caderas, la observas, yo te observo y veo en tu rostro esa sonrisa ladina que me tiene enamorada. Va a decirte algo pero con la música puedo entender que no la has escuchado bien y te acercas más a ella rodeando su cintura con tu mano. En ese momento me acerco a la barra donde sé que por fin me podrás ver, levantas la vista y nuestras miradas se entrelazan, siento como arde tu mirada.

Me guiñas el ojo mientras presupongo que ella sigue hablando contigo pues afirmas con un gesto. Empieza a sonar una canción que me gusta, dejo mi copa y sin dejar de mirarte me pongo a bailar donde sé que me puedes observar, donde sé que no pasará desapercibido cada uno de mis movimientos, me dejo llevar y sigo acercándome. Un tipo me ha rodeado y tu rostro ha cambiado me deshago de su roce y me dirijo hacia ti, la mujer se ha percatado y te mira extrañada. Te sonrío cuando estoy a unos centímetros de tu boca, pero la miro a ella y le rozo la mandíbula con mi mano, me devuelve la sonrisa y la agarro de la cintura mientras iniciamos delante tuyo un baile sensual con nuestros cuerpos, friccionando nuestras pieles, entrelazando nuestras piernas para sentir nuestro sexo. Mi mano se desliza por su nuca y adentrándose mis dedos entre su cabellera, tiró de su melena y mi boca entreabre la suya mientras nuestras lenguas se entrelazan. Has dejado tu vaso en la barra y tus manos rodean nuestras cinturas. Tú mano se pierde en mi entrepierna y compruebas que mi sexo esta húmedo, caliente. La mujer suelta de nuevo un gemido cuando le agarro el pelo con más fuerza y la dirijo hacia tu boca.  La besas y vuelve a gemir. Creo que el juego le está gustando. No tardamos en irnos de allí, la excitación es evidente y ella nos acompaña…

Nos observa y se puede vislumbrar la excitación que siente, te miro, me miras, y me acerco a ella que nos sonríe, la voy desnudando lentamente, acariciando su piel, besando su epidermis, despertando con el roce de mis manos cada una de sus terminaciones, provocar ese juego que tanto me gusta. Sus labios me buscan, se quieren fundir con los míos pero aún no es el momento.

—Shhhh, a mi manera preciosa— Le bajo las manos a los costados pegadas a su cuerpo, mis labios recorren su cuello, su piel se eriza y sigo sin dejar que me bese.  Mientras mi mirada se torna fría, dura, pero a la vez sensual, juguetona…

Tú estás observando, sentado a los pies de la cama mientras he dejado el cuerpo de la mujer desnudo, expuesto a nosotros.

Ella quiere tomar la iniciativa ¡Estas vainillas! Tanta prisa…

—No tengas prisa en querer comerle la polla tenemos tiempo de sobras—  Me mira extrañada, pero creo que se ha excitado. Bajo mi mano a su sexo ¡Húmedo! Sí, está excitada…

Te guiño un ojo y  sonríes. Ella está expectante, como me gusta tenerlas. Agarro su brazo con fuerza por la muñeca y se lo pongo por detrás de cintura, la giro de manera veloz y casi sin que pueda decir nada  la apoyo dejando sus pechos clavados y sus pezones rozando la fría pared. Todos mis movimientos son seguros, firmes, y a ella se le escapa un gemido. Estoy segura que no acaba de entender lo que va  pasar, pero aún así puedo notar como cada poro de su piel desprende excitación. Mi cuerpo se roza contra el de ella mientras mis labios recorren su piel, su espalda, y la mantengo sujeta no quiero que se mueva.

—Déjate llevar— Le susurro mientras le clavo mi rodilla en su entrepierna  y con un gesto fuerte le abro las piernas.

—Así. Mantente así— Mi mano se adentra en su sexo y todo su cuerpo se eleva ante la sacudida de ahondar en ella. La sigo manteniendo quieta, con fuerza. El poco espacio que tiene no deja que su cuerpo pueda moverse y con eso juego. Su deseo rebosa entre mis dedos, su humedad se acentúa por momentos. Saco mis dedos de dentro de ella y le doy un fuerte azote que la eleva de nuevo.

—¡Dios!— Suelta de pronto. Eso significa que le ha gustado.

Vuelvo ahondar en su sexo, una y otra vez. Mezclo ese placer con el calor que siente su piel cada vez que la azoto. Su humedad empieza a recorrer mis dedos y sé que está preparada…

—Vamos— Le digo al oído mientras la agarro de la nuca y la dirijo hacia donde estás tú.

La dejo a solo un paso de ti.

—Espera— Le digo. Me desnudo delante de ti, dejando caer la fina tela del vestido. Mi cuerpo está completamente expuesto.

Este momento es tuyo y mío, yo soy quien te desnuda, quien te atiende antes de que ella ni tan siquiera te roce. Retiro tu ropa dejando desnudo tu cuerpo y observando que tu excitación es más que evidente pues tu miembro enhiesto da fe de ello.

—Siéntese mi Señor, por favor— Te digo en voz baja al oído.

—De acuerdo pequeña. A ver que haces ahora— . Complacer sus deseos. Eso es lo que voy hacer, para eso soy su sumisa.

Me acerco a ella de nuevo y esta vez sí que la beso, adentrando mi lengua dentro de su boca y despertando en ella de nuevo el deseo, mientras mi mano agarra su cabellera enroscándose entre mis dedos.

—Ahora si. Arrodíllate y lame su polla. Dale placer —  sigo su cuerpo sin soltar su melena mientras ella empieza hacer su trabajo con sus labios sobre tu sexo. Mientras nuestros ojos no dejan de mirarse, de adentrarse el uno en el otro, manteniendo ese contacto, ese vínculo que nos hace nuestros.

La suelto y me arrodillo a su lado y vuelvo a estar donde más me gusta estar a tus pies. Mezclamos sabores y las dos jugamos con  tu miembro. Aquí ya empieza a notarse al animal que llevas dentro y tomas la iniciativa que has estado conteniendo hasta el momento. Te levantas y nos impulsas a la cama, dejando caer nuestros cuerpos y nos observamos con la mirada prendida en deseo. Ha llegado la hora…

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Vuestra Bernice , Su Bernice…

Cuerdas

Cuerdas

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Estaba arrodillada en el suelo, solo llevaba puesto un fino body de lencería negra. Mi vista al suelo y mis palmas hacia arriba sobre mis rodillas. Él se acercó hacia mí, desprendía un olor muy característico como a madera, a bosque y rocío. Me había dicho que tenía que centrarme en las sensaciones, elevar mi mente, entrar en un estado de relajación que me llevara a disfrutar de sus cuerdas en mi piel y de sus manos anudándome. Por lo tanto acompasé mi respiración y me empecé a centrar en esas sensaciones y su olor característico me ayudó a solo pensar en Él.  Puso las cuerdas a un lado, cerca de mi cuerpo. Y se arrodillo a mi espalda sintiendo su pecho cerca de mí. Pude sentir el palpitar de su corazón, cerré los ojos dejando que el sonido de sus pulsaciones me adentrará y se empezará a entrelazar con el mío, siendo así acompasados, uno solo. Su mano derecha se deslizó por mi clavícula con un roce suave, siguió desplazándose hasta mi nuca apartando suavemente mi pelo, siguió y me agarro el mentón y con fuerza y de un solo movimiento hizo que mi cabeza fuera hacia atrás y mis ojos le mirarán directamente, se acercó a mi oído y me susurro:

-Quiero atarte a mí, quiero que en tu piel mis marcas, quiero que seas mía. Y en cada nudo experimentes la liberación que te otorga estar atada a mí.

Mientras me decía eso balanceaba mi cuerpo al ritmo del sonido de su voz, muy suave, meciéndome en sus brazos, sutilmente, dominando mi cuerpo como si fuera una muñeca de porcelana. Ese movimiento tan lento, tan efímero me transporto a su mundo haciendo que fuera en sus manos SUYA, mientras seguía con esa suave fluctuación sus labios acariciaron los míos. Sentí su aliento adentrarse en mí, cuando susurro en mi boca. MÍA.

Alargó su mano mientras me dejaba apoyada en su pecho y cogió la primera cuerda. Empezó a vestir mi cuerpo con sus manos hábiles y expertas, sin apretar demasiado, pero sin ser demasiado flojo, con una rapidez inverosímil, mientras mi cuerpo era moldeable  y yo me dejaba llevar por cada movimiento que realizaba conmigo. Mi cuerpo laxo seguía la corriente que la marea de sus cuerdas ejercía sobre mí. Mis músculos eran plastilina entre sus manos. Y sentía el calor de ellas posadas sobre mi piel despertando a su musa, siendo simplemente su reina, abrazada a Él y sus cuerdas.  

Me dejó completamente atada y privada de movimientos en el suelo, mientras me admiraba, esa privación no hizo más que despertar en mí la percepción de unión con Él, confianza que crecía en el confinamiento de sus cuerdas en mi cuerpo. Cogió mi cuerpo entre sus brazos y me osciló entre ellos como cuando se arrulla a un bebé. Sintiéndome pequeña entre su fuerte cuerpo y  a la vez enorme pues era su todo. Me habló suavemente, aunque sus palabras podían sonar desagradables a otros oídos para mí eran especiales de su boca.

-Mi zorra, mi adorable Gata. Eres mía. Solo para mí.

No podía solo que asentir mientras me empezaba  a retirar las cuerdas poco a poco, esta vez no era veloz en su movimientos, eran pausados calmados y su respiración entrecortada. Pude notar debajo de mis nalgas  que se apoyaban en su pelvis como su miembro henchido palpitaba fluctuando entre el deseo y el hecho de sentirme de esa manera, tan suya.

Sosegado, lento muy lento, pausado, me desato creando de ese momento un acto casi ceremonial mientras sus labios besaban las marcas que las cuerdas habían dejado en mi piel. Me tumbó de nuevo para poder acabar de desatar todos los nudos y yo me deje  llevar por sus movimientos, mientras sus manos y su roce ya habían surgido el efecto esperado en mí y mi sexo estaba húmedo.

Note como la última cuerda se deslizaba por mi piel y puede admirar mi epidermis marcada, un sendero que llevaba puesto su nombre. Cuando esa cuerda cayó al suelo, él simplemente me sonrió, me agarró de nuevo en sus brazos elevándome del suelo y me dirigió hacia una mesa que había al fondo de la habitación allí me bajo de nuevo e hizo que me apoyara contra la mesa, dejando descansar la mitad de mi cuerpo sobre ella mientras mis nalgas eran acariciadas por su mano. Al rato pude escuchar como bajaba su cremallera y  a la vez su otra mano desplazaba la poca tela que tapaba mi sexo.

Me penetro de una fuerte estocada haciendo que mi estómago se clavara en la mesa, pero no importo pues sentí  su delirio y su amor en esa primera embestida. Siguió penetrando, ahondando en mí, fuertemente mientras la fricción me provocaba gemir y el roce de mis pechos contra la madera provocaba que mis pezones se friccionaran a cada movimiento.

-¿Eres mía? ¿Eres mía?- me dijo entre gemidos, entre embestida y embestida.

-Sí mi Amo, suya, solo suya- Contesté entre jadeos.

Con una fuerza devastadora dio su última estocada dentro de mí gritándome…

-¡Ahora córrete!

Pude sentir como se vaciaba dentro de mí mientras yo culminaba a la vez, con Él. Siempre suya. Siempre mío.

 

Vuestra Bernice